Presidente de la FIFA asegura que los céspedes artificiales son el futuro del futbol
Estudio explica que los céspedes sintéticos no influyen en el juego ni en las lesiones
Joseph Blatter, presidente de la FIFA, aseguró en octubre anterior en una publicación del diario alemán Die Welt , posteriormente reproducida por la FIFA , que las canchas artificiales “son el futuro del futbol”.
El dirigente realizó la afirmación en el marco del partido eliminatorio rumbo al Mundial de Sudáfrica 2010, que enfrentó a Alemania ante Rusia en la cancha sintética del estadio Luschniki, en Moscú.
Blatter aprovechó la oportunidad para defender el uso y proliferación de los terrenos artificiales.
“En la mayoría de los países del mundo solo se puede jugar sobre hierba artificial, porque se puede utilizar las 24 horas del día y los siete días de la semana a lo largo de todo el año”, comentó el suizo.
El dirigente respaldó su posición apoyado en la Escuela Superior de Educación Física de Colonia, Alemania, que llegó a la conclusión de que los campos de hierba artificial, con una adecuada instalación, materiales de calidad y un correcto mantenimiento, no influyen significativamente sobre el juego ni la cantidad de lesiones.
El estudio fue dirigido por el científico Wolfgang Potthast, del Instituto de Biomecánica de la Universidad del Deporte de Colonia.
“Los campos de hierba artificial bien instalados y de calidad no influyen significativamente sobre el juego…”, finalizó el científico.
Potthast, sin embargo, fue enfático en que si las condiciones del terreno no son adecuadas, sí existen diferencias significativas respecto a los campos de césped natural en las pautas de movimiento de los futbolistas en los remates a portería y en los centros.
El diario alemán Deutsche Welle publicó una entrevista más amplia de Potthast , en la que el científico, además, asegura que la frecuencia en la ocurrencia de lesiones entre la superficie natural y la artificial no se diferencia demasiado.
El estudio se realizó mediante la observación del comportamiento de los jugadores en ambas superficies, y sus resultados fueron confirmados por otros estudios encargados por la misma FIFA.
La otra cara. Pese a lo concreto del estudio, existen desde luego estudios y profesionales que se oponen al uso de césped artificial.
Por ejemplo, un análisis realizado en la Universidad de Linköping, en Suecia, demostró que en un terreno artificial hubo 21,48 lesiones durante 1.000 horas de partido, al tiempo que en una natural se presentaron 19,60 en el mismo tiempo.
El médico deportivo Gerardo Murillo concuerda en que posiblemente las canchas sintéticas serán el futuro del futbol, pero más por un tema de adaptación del ser humano que de avance en cuanto a la tecnología utilizada por estas.
“El jugar en canchas sintéticas exige un sobreesfuerzo físico al jugador, la coordinación motora disminuye, el balón rebota más y va más rápido. No es que las canchas mejoren, es que el ser humano se adapta”, expresó Murillo.
Existe además un estudio realizado en 2002 en la Universidad de Brigham -en Provo, Utah-, en el que se refleja que las temperaturas de un campo artificial entre las 7 a. m. y las 7 p. m., al aire libre, varían entre los 47 y 67 grados centígrados, mientras que en un terreno natural con base en arena, oscila entre los 26 y 31 grados centígrados.
Fuente: La Nacion de Costa Rica

